sábado, 14 de enero de 2012

Ensalada de manzana con salsa de yogur

Otra receta de ensalada, que me gusta mucho porque se sale de lo convencional.

Ingredientes:
1/2 lechuga iceberg
2 manzanas medianas (yo uso del tipo Elstar)
Nueces peladas
1/2 limón
1 yogur natural
Mayonesa suave

Preparación:
Lava y corta la lechuga. Ponla en el bol o fuente donde vayas a servir la ensalada. Pela las manzanas y córtalas en cuadraditos. Si quieres preparar la ensalada con antelación, rocía los trocitos de manzana con el zumo de medio limón para evitar que se oscurezcan (si vas a consumir la ensalada justo después de hacerla, puedes saltarte este paso).

Añade los trozos de manzana y las nueces peladas a la lechuga.

En otro bol mediano pon el yogur y mézclalo con unas varillas a varias cucharadas de mayonesa. La cantidad de mayonesa dependerá de lo fuerte que te guste la salsa, así que te aconsejo que la añadas poco a poco, probando hasta encontrar el punto perfecto para ti. Eso sí, mi recomendación es que la mayonesa sea suave para que no oculte el sabor del yogur.

Añade la salsa en el momento de servir. Puedes prepararla antes y reservarla en el frigorífico hasta que vayas a consumir la ensalada.

¡Buen provecho!

lunes, 2 de enero de 2012

El perfecto Gin Tonic

Para celebrar el año nuevo, y gracias a un regalazo de estas navidades. ¡Salud!

Ingredientes:
1/4 Martin Miller's gin
3/4 tónica
Corteza de lima
3 bayas de enebro
Hielo

lunes, 19 de diciembre de 2011

Mejillones al natural

Recuerdo la primera vez que visité Bélgica y comí allí mejillones. Yo estaba acostumbrada a tomarlos como aperitivo y a compartir un kilo entre varias personas. En Bélgica se toman como plato único, normalmente para cenar, y la ración por persona suele contener 800 gr.-1200gr. Hay distintas recetas: unas con vino blanco, otras con nata, pero yo hice mi versión natural con lo que tenía en casa (ellos ponen otras verduras: apio, puerro, zanahoria...). Después de comerse los mejillones, algunos toman el caldo que queda en la olla con las verduras, como si fuese una sopa, así que la receta es bien completa.


Ingredientes: (para 2 personas)
2 kg de mejillones
1 tomate
1 cebolla
3 dientes de ajo
Sal
Perejil picado
1/2 vaso de agua


Preparación:
Limpia bien los mejillones y colócalos en una olla. Pela la cebolla y los ajos y córtalos en trozos pequeños. Lava el tomate y córtalo en trocitos también. Añade las verduras a los mejillones.


Pon sal, perejil picado y medio vaso de agua y pon la olla al fuego. En unos 4 minutos estarán listos (o cuando estén abiertos los mejillones).

Para acompañar, además de un vino blanco seco bien frío, le va muy bien una mayonesa con mostaza (tan fácil como mezclar mayonesa con la cantidad de mostaza al gusto) para "mojar" los mejillones. Se suelen servir también patatas fritas y/o pan con mantequilla, tal y como veis en la foto.



Y aquí un vídeo, que muestra las instrucciones para hacer los mejillones. Está en neerlandés, pero las imágenes ayudan mucho a entenderlo. :-)

jueves, 3 de noviembre de 2011

Solomillo relleno de jamón y queso con salsa de almendras (paso a paso)

Hay nombres de platos que asustan a los que no se atreven a entrar a la cocina, y a veces están perdiendo la oportunidad de hacer algo realmente fácil pero espectacular. Este post es para ellos, para que pierdan el miedo a hacer algo más y puedan obtener un resultado como este. Los ingredientes están pensados para una sola persona (y así solo hay que multiplicar por el número de comensales y no es necesario sacar la calculadora...) e intentaré explicar la preparación lo más detalladamente posible.

Ingredientes:
1 solomillo de cerdo
1 loncha de jamón de york (fina y de buena calidad, sin grasas)
1 loncha de queso (que funda bien)
Sal
Pimienta negra
2 cucharadas de aceite de oliva
2 dientes de ajo
50 gr. de almendra cruda
1/2 vaso de vino blanco
1/2 vaso de agua

Preparación:
Coge una tabla de cortar y un buen cuchillo: vamos a abrir el solomillo. Esta operación la puede realizar tu carnicero, pero si te atreves, es fácil y podrás presumir de haber hecho tú solito la preparación completa.

Pon el solomillo vertical a ti en la tabla. Imagina una línea que divide la pieza de carne en tres fragmentos, más o menos de igual grosor (a lo largo, no a lo ancho). Mete el cuchillo acostado y por la derecha, aproximadamente a un tercio del total por arriba y corta sin llegar al final de la pieza de carne. Despliega ese nuevo filete.

Ahora tendrás dos tercios del solomillo original a tu derecha y a la izquierda, desplegado, el otro tercio que has cortado pero que no has separado de la pieza de carne. En la unión de esa parte más fina que acabas de cortar y la pieza completa (la izquierda del solomillo original), mete el cuchillo acostado en dirección a la derecha, cortando esa pieza del mismo modo que lo has hecho antes, en lo que serían los dos tercios restantes. No cortes hasta el final. Si despliegas de nuevo la parte recién cortada, tu solomillo se habrá dividido en tres partes a lo largo, convirtiéndose en una pieza de carne más fina y más ancha que la que tenías originalmente.

Pon sal y pimienta negra. Extiende sobre la carne una loncha de jamón de york y otra de queso, de este modo.
Dobla la parte más estrecha del solomillo hacia dentro. Enrolla la carne intentando guardar la forma original del solomillo.

Coge una cuerda de cocina. Vamos a atar la pieza de carne, para que en su cocción no pierda la forma. Mete el hilo por debajo del solomillo y a lo largo, y dale una vuelta completa a la carne. Después, dale vueltas al hilo a lo ancho, desde un extremo hasta el otro y cuando acabes, ata con un nudo. Ya está listo para empezar a cocinar.

Pela los ajos. Pon en una cazuela dos cucharadas de aceite de oliva y cuando esté caliente, sofríe los ajos y las almendras. Ambos ingredientes se cocinan muy rápido y darán mal sabor a la salsa si se queman, así que asegúrate de que el fuego no está muy alto. Una vez dorados los ajos y las almendras, sácalos de la cazuela y ponlos en un mortero. Pícalos.

En la misma cazuela vamos a sofreir el solomillo. Lo tendremos aproximadamente un par de minutos por cada lado, hasta que la carne cambie de color.

Será entonces cuando añadamos el majado de ajos y almendras, el vino blanco y el agua. Baja el fuego y deja cocinar durante 15 minutos.


Una vez listo, retira del fuego y saca el solomillo de nuevo a la tabla. Con ayuda de unas tijeras, retira la cuerda con que lo ataste, y corta en porciones. Coloca en un plato y baña con la salsa. Unas patatas le pueden venir bien como acompañamiento. Y no olvides el pan, que esta salsa lo agradece.

¡Buen provecho!