Hoy es viernes y nos merecemos algo dulce después de una dura semana, así que aquí va esta receta. La descubrí en un blog totalmente nuevo para mí y que os recomiendo. Buscando en la red cómo gastar una tarrina de mascarpone que tenía empezada, huyendo del típico tiramisú y otras tartas, leí esta receta y supe que me tenía que poner manos a la obra. Varié las cantidades de la receta de La cocina de Samira en función de los gramos de mascarpone que tenía, y aquí podéis ver el resultado.
Ingredientes:
300 gr. mascarpone
125 gr. mantequilla
1 cucharadita de sal
400 gr. harina
Azúcar blanquilla
Aceite de girasol
Preparación:
Mezcla el queso mascarpone, la mantequilla a temperatura ambiente, la sal y la harina con tu robot de cocina hasta que te resulte una masa homogénea. Introduce en el frigorífico 30 minutos, envuelta en papel film.
Pasado ese tiempo, precalienta el horno a 200ºC. Con ayuda de un papel de cocina, pon aceite de girasol en la encimera en la que vayas a trabajar y en el rodillo: no mucha cantidad, solo lo suficiente para asegurarnos que la masa no se va a pegar a la superficie de trabajo.
Estira la masa con un rodillo (es más fácil si lo haces en porciones, y no con toda la masa de una vez) y haz un rectángulo. Pon azúcar en los dos lados de tu rectángulo.
Y enrolla la masa: primero un lado hacia el centro...
... y luego el otro, hasta obtener este "rulo".
Corta entonces en porciones de aproximadamente medio centímetro y colócalas en la bandeja de horno (en la que habrás puesto papel de hornear). Repite esta operación hasta terminar toda la masa.
Introduce en el horno y cocina durante 20 minutos y hasta que veas que están doraditas. Deja enfriar y disfrútalas con un buen café o té.
Consejos:
-Introduce la bandeja en el centro de horno, y así no se quemarán por arriba ni por abajo, sino que se cocinarán por igual.
-Se conservan bien en un recipiente hermético.


















