Dicho lo cual vamos con la receta de hoy, una crema más que añadir a nuestra lista. Leí hace tiempo esta receta y me llamaba mucho la atención la combinación de sabores que, sin duda alguna, no defrauda. ¡A por ella!
Ingredientes: (para 4 personas)
600 gr. de zanahorias
2 puerros
1 jengibre fresco
1 lata de leche de coco (400gr.)
Sal
Aceite de girasol
Preparación:
Pelamos y picamos los puerros. Los reservamos.
Lavamos bien las zanahorias y las cortamos en trocitos pequeños (también puedes rallarla), reservando una para la decoración posterior.
En una olla ponemos dos cucharadas de aceite de girasol y rehogamos en él las verduras. Primero el puerro y cuando esté pochadito, añadiremos la zanahoria con una pizca de sal. Haz esto a fuego medio y moviendo para que no se quemen.
Añade la leche de coco. Rellena la lata de leche de coco con agua y agrégala también a la cazuela. Pela el jengibre y rállalo, añadiéndolo al resto de ingredientes. Tapa y deja cocer durante 10 minutos a fuego bajo.
Mientras tanto, lava la zanahoria que reservaste y córtala en finas láminas que secarás con pepel absorbente de cocina. Pon aceite de girasol en una sartén y fríelas. Escurre el aceite sobrante sobre papel de cocina y añádeles sal. Reserva.
Pasados los 10 minutos, retira del fuego y tritura las verduras con una batidora. Rectifica de sal si fuese necesario y sirve caliente, acompañada de tus chips de zanahoria.
Consejos:
- Yo le puse la raíz de jengibre entera que veis en la foto pero podéis poner menos cantidad.
- Es importante que no uses mucho aceite para sofreír las verduras, pues la leche de coco ya contiene bastante grasa.
- Puedes añadir caldo de verduras en lugar de agua.
- Si te gusta más espesa, usa más zanahorias.
















































