Esta tarta para los que no son muy manitas con la repostería, como es mi caso, porque es muy sencilla de hacer: de ahí ese aspecto rústico… :-) Y para los chocolateros, para los muy chocolateros, a quienes no defrauda. ¡Vamos a por ella!
Ingredientes:
175 gr. de harina (y un poco más para el amasado)
1 cucharada de cacao en polvo
50 gr. azúcar glas
100 gr. de mantequilla (a temperatura ambiente, en cuadraditos)
1 yema de huevo
300 ml. de nata para montar
300 gr. chocolate puro (70%)
100 gr. de azúcar moreno
Azúcar glas para decorar
Preparación:
Un un bol ponemos la harina, el cacao en polvo, y el azúcar glas y mezclamos bien. Añadimos la mantequilla y la yema de huevo hasta que estén integrados.
Pasamos nuestra masa a la encimera enharinada, y amasamos hasta que quede manejable. No la trabajaremos mucho tiempo, o con la mantequilla que contiene se nos quedará dura y correosa. Envuélvela en papel film e introduce en la nevera 30 minutos.
Precalienta el horno a 200ºC. Extiende la masa hasta que alcance el grosor que desees y disponla en un molde desmontable (el que yo usé es de 24cm). Le puse papel de hornear pero si tu molde es antiadherente, con engrasarlo un poco será suficiente.
Pincha la masa con un tenedor y hornea a 200ºC durante 20 minutos. Deja enfriar completamente.
Pon la nata para montar y el azúcar moreno en un cazo y calienta hasta disolver el azúcar. Incorpora las onzas de chocolate y mezcla bien hasta que se fundan con la nata. Echa esta crema en tu molde y deja en el frigorífico un mínimo de dos horas antes de servir.
Decora con azúcar glas.
Consejos:
- Es necesario que enfríes la masa antes de intentar estirarla. No podrás hacerlo porque estará demasiado blanda.
- De un día para otro está muy buena, así que es una buena opción para dejar lista con anterioridad, en estas fechas en las que cocinamos varios platos.










































