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viernes, 10 de enero de 2014

Crema de zanahoria con leche de coco y jengibre

En primer lugar felicitar a todos el Año Nuevo (pues llevo bastante tiempo sin pasarme por aquí y por vuestros blogs, pero le pondré remedio rápidamente) y desear que este 2014 que acaba de empezar nos proporcione la capacidad de disfrutar las cosas buenas, junto con las fuerzas suficientes para afrontar las cosas menos buenas. Dejé programadas las entradas que fueron apareciendo a lo largo de las semanas que me tomé de vacaciones, con la intención de olvidarme del ordenador durante unos días y poder disfrutar de la familia, los amigos y de mi Murcia. Y he vuelto renovada :-)

Dicho lo cual vamos con la receta de hoy, una crema más que añadir a nuestra lista. Leí hace tiempo esta receta y me llamaba mucho la atención la combinación de sabores que, sin duda alguna, no defrauda. ¡A por ella!


Ingredientes: (para 4 personas)
600 gr. de zanahorias
2 puerros
1 jengibre fresco
1 lata de leche de coco (400gr.)
Sal
Aceite de girasol

Preparación:
Pelamos y picamos los puerros. Los reservamos.

Lavamos bien las zanahorias y las cortamos en trocitos pequeños (también puedes rallarla), reservando una para la decoración posterior.


En una olla ponemos dos cucharadas de aceite de girasol y rehogamos en él las verduras. Primero el puerro y cuando esté pochadito, añadiremos la zanahoria con una pizca de sal. Haz esto a fuego medio y moviendo para que no se quemen.

Añade la leche de coco. Rellena la lata de leche de coco con agua y agrégala también a la cazuela. Pela el jengibre y rállalo, añadiéndolo al resto de ingredientes. Tapa y deja cocer durante 10 minutos a fuego bajo.

Mientras tanto, lava la zanahoria que reservaste y córtala en finas láminas que secarás con pepel absorbente de cocina. Pon aceite de girasol en una sartén y fríelas. Escurre el aceite sobrante sobre papel de cocina y añádeles sal. Reserva.


Pasados los 10 minutos, retira del fuego y tritura las verduras con una batidora. Rectifica de sal si fuese necesario y sirve caliente, acompañada de tus chips de zanahoria.


Consejos:
- Yo le puse la raíz de jengibre entera que veis en la foto pero podéis poner menos cantidad.
- Es importante que no uses mucho aceite para sofreír las verduras, pues la leche de coco ya contiene bastante grasa.
- Puedes añadir caldo de verduras en lugar de agua. 
- Si te gusta más espesa, usa más zanahorias. 

viernes, 27 de diciembre de 2013

Pastel de verduras

Un entrante ligero para estas fiestas, o la solución a una cena equilibrada pero no copiosa. Lo puedes hacer el día antes y así te dejas tiempo para preparar el plato principal. 


Ingredientes:
3 zanahorias
200 gr. de tomatitos cherry
300 gr. de guisantes
300 gr. de judías verdes
3 huevos
300 ml. de nata líquida
100 gr. de queso rallado
Sal
Pimienta negra

Preparación:
Pela los tomatitos. Para ello, calienta agua en un cazo e introdúcelos durante un par de minutos. Podrás retirarles la piel con facilidad. Reserva.

Pela las zanahorias y córtalas en cuadraditos pequeños. Cuécelas en agua salada durante 8 minutos. Escurre y reserva. Haz lo mismo con las judías verdes y con los guisantes si fueran frescos (yo usé en conserva, así que no era necesario cocerlos previamente). Ten en cuenta que la verdura debe quedar algo entera, pues terminará cociéndose en el horno.

En un bol bate los huevos con la nata. Agrega sal y pimienta negra,

Precalienta el horno a 180ºC. Engrasa tu molde y ve disponiendo las verduras. Yo coloqué los tomatitos y rellené los huecos con los guisantes. Después puse las zanahorias y por último las judías verdes. Vierte la mezcla de huevos y nata y espolvorea con queso rallado.

Hornea durante 40 minutos, o hasta que veas que el pastel está bien cuajado.

Puedes servirlo templado o frío.


 Consejos:
- Puedes usar las verduras que tengas en casa, no necesariamente estas que te propongo en la receta. Lo fundamental es que los sabores combinen bien y que tengas en cuenta los colores para que el pastel quede bonito al cortarlo.
- Lo puedes servir con alguna salsa de zanahorias, de queso azul… pero solo ya está fantástico.

lunes, 25 de noviembre de 2013

Crema de calabaza con manzana

Con este tiempo, las cremas y sopas son un plato presente cada día. Aprovechando un producto de temporada como es la calabaza, os traigo una rica crema que bien os puede servir de entrante para un día de fiesta. Que no os asuste incorporar la manzana, que lo que consigue con su acidez es contrarrestar el dulzor de la calabaza para que el resultado sea de lujo :-)


Ingredientes: (para 2 personas)
1 calabaza Butternut (podéis verla en la foto más abajo)
1 cebolla mediana o 2 pequeñas
1 manzana (yo usé Golden Delicious)
2 cucharadas de Crème Fraîche
Una nuez de mantequilla
Sal
Pimienta negra
Pipas de girasol y calabaza para decorar



Preparación:
Pela la calabaza y trocéala. Pela la cebolla y la manzana y trocéalas, intentando que cada trozo tenga el mismo tamaño.

Pon la mantequilla en una olla y sofríe los ingredientes con una pizca de sal.


Cubre de agua, añade sal y pimienta negra, y deja hervir a fuego bajo durante 15 minutos (o hasta que la calabaza esté tierna). Aparta del fuego.

Retira entonces parte del agua de la cocción, añade la Crème Fraîche y tritura con una batidora hasta conseguir una crema fina. 


 Sirve caliente y decora con unas pipas.


Consejos:
- No tires el agua sobrante de la cocción de las verduras. Así podrás añadir más si ves que la crema te queda demasiado espesa. Es mejor ir rectificando poco a poco y conseguir la textura que queremos. 
- Prueba el punto de sal una vez hayas triturado los ingredientes. 
- Si te atreves, un poquito de curry en polvo le va muy bien a la calabaza. Puedes añadirlo si es de tu gusto. 

viernes, 22 de noviembre de 2013

Ravioli de yema de huevo al aceite de trufa

Esta es una receta laboriosa pero sencilla y barata. Desde hace un tiempo forma parte de mis entrantes cuando alguien viene a casa a cenar y siempre triunfa, así que os la propongo como idea para estos días de fiesta que están por llegar. 


Ingredientes:
Para la masa: (con estas cantidades salen de 6 a 8 ravioli y yo suelo servir uno por persona)
100 gr. harina
1 huevo
1 cucharada de aceite de oliva
Sal

Para el relleno:
1 yema de huevo por persona
Puré de patatas (1 patata grande, sal, pimienta negra y mantequilla)

Para emplatar:
Parmesano rallado
Aceite de trufa 

Preparación:
En primer lugar hacemos el puré de patatas. Con una patata grande tendremos para 6-8 ravioli. Cocemos la patata en abundante agua salada, la escurrimos y la chafamos con un tenedor hasta conseguir un puré que suavizaremos con una nuez de mantequilla y al que daremos un "toque de alegría" añadiendo pimienta negra al gusto. Lo introduciremos en una manga pastelera y reservaremos.

Vamos ahora con la masa de nuestros ravioli. Las medidas variarán dependiendo del tipo de harina, pero como orientación necesitarás 100gr. de harina por cada huevo. Una vez hecha la masa, estírala hasta dejarla lo más fina posible (en el accesorio de pasta de Kitchen Aid, la estiré en el número 8)


Dibuja un círculo con el puré de patatas del tamaño de una yema de huevo. 


Coloca la yema de huevo en el hueco que has dejado. Lo más fácil es que casques los huevos en un recipiente hondo y que con la mano saques las yemas… no se rompen nunca :-)


Unta tu dedo con las claras y pásalo alrededor del círculo de puré, de forma que la clara haga de pegamento cuando te dispongas a tapar el ravioli con masa. Tápalo con la pasta. Lo más delicado e importante es que no debes dejar aire en el interior de tus ravioli. Con un cortador (o con un cuchillo, si no tienes cortador de ravioli o cortapastas) presiona y corta tu ravioli. Repite esta operación hasta lograr un ravioli por comensal. 


Cuece durante 2 minutos en abundante agua salada (no más tiempo porque queremos que la yema quede líquida). Escúrrelos y ponles queso parmesano rallado y un chorrito de aceite de trufa. Sirve inmediatamente.


Consejos:
- Puedes sustituir el aceite de trufa por un buen aceite de oliva.
- Es importante que no cuezas más tiempo el ravioli. La gracia es que al partirlo para comerlo la yema se rompa (igual que con un buen huevo frito)
- Puedes hacerlos con antelación a falta de cocerlos. 
- Si los haces pequeñitos con yemas de huevo de codorniz y los presentas en cucharitas, no sabes lo que te van a alabar… ;-) 

jueves, 21 de noviembre de 2013

Potaje de garbanzos con calabaza y judías verdes

Un plato de cuchara para estos fríos, y los que quedan por venir… Puedes comerlo como primer plato o como plato único, según las cantidades, pero en ambos casos te deja listo para afrontar lo que te quede del día. Os pongo la foto de la olla, que ahí es donde luce un buen guiso… ¿o no? ;-)


Ingredientes: (para 4 personas)
1 bote grande de garbanzos cocidos
200 gr. de judías verdes
200 gr. de calabaza
4 patatas medianas
1 cebolla
2 dientes de ajo
1 cucharada de pimentón dulce
1 cucharada de harina
Sal
Aceite de oliva

Preparación:
Pon las judías, limpias y troceadas, junto con la calabaza y las patatas -también peladas y troceadas- y los garbanzos en una olla con agua y sal. Cuece a fuego bajo hasta que las verduras estén tiernas.


En una sartén pon un par de cucharadas de aceite de oliva y sofríe los ajos y la cebolla, ambos picados. Añade entonces una cucharada de pimentón y sofríe. Pon la harina, mezcla bien, y añade este sofrito a la olla donde se cocinaron las verduras. 


Deja hervir durante 10 minutos más y deja reposar antes de servir.

Consejos:
- Si usas garbanzo seco, ya sabes que deben remojarlo la noche anterior. El tiempo de cocción variará (sin olla exprés, el garbanzo necesitará unas dos horas para cocinarse)
- La variedad de calabaza que se suele emplear en este plato es la calabaza totanera. Puedes ver una foto aquí. Si no la encuentras, puedes usar cualquier otra. 
- Es un plato perfecto para llevarte al trabajo. 
- Se puede servir con huevo duro picado.

viernes, 12 de julio de 2013

Idea de menú para una reunión de amigos (II)


Después del post de la semana pasada donde os presentaba algunas ideas tradicionales para preparar con antelación una reunión/fiesta estival, hoy os traigo ideas algo más sofisticadas pero nada complejas, para sorprender a los nuestros. Y ya sabes, todo preparado con antelación.

Para comenzar una tapitas presentadas en cucharitas de degustación (te recuerdo que las venden desechables), unas con mango y hueva y otras con bonito y gelatina de tomate,  y otras presentadas como bombones: los clásicos bombones salados y los bombones de foie.












Una ensalada original es esta que presento de naranja y aguacate. Es muy refrescante y dista bastante de la típica con tomate y lechuga que podemos tomar cada día.


Una milhoja de salmón ahumado hará las delicias de los más exigentes



La tortilla de patatas es un clásico, pero presentada de manera individual (hecha al horno en flaneras) y con el toque del aceite de trufa, el plato se renueva totalmente. Aquí mi idea de tortilla de patatas con aceite de trufa.


Como plato caliente, puedes hacer una moussaka griega, manteniéndola caliente en el horno hasta el momento de servir... O unos calamares rellenos, hechos el día antes (por ejemplo) y que calientes en el momento de la comida.



Y llega el momento final, el momento del postre. Unos vasitos de tiramisú podrían ser tu elección, o unas copitas de piña caramelizada con espuma de piña colada


Unos bombones helados o unas trufas de chocolate serán una apuesta segura para el colofón final y acompañar el café.


viernes, 5 de julio de 2013

Idea de menú para una reunión de amigos (I)

Estos días son dados a reunirse con amigos y familiares, y en nuestra cultura la comida es más que una necesidad, es un acto social. Todo lo celebramos comiendo y bebiendo. Como lo importante de esas reuniones es disfrutar de la compañía y de ese buen rato (y quien pueda del buen tiempo), os traigo una selección de recetas tradicionales que encontraréis en el blog y que podéis tener hechas con antelación con el fin de que no os perdáis detalle de las risas y conversaciones. Y si podéis hacerlo al aire libre en el campo, la playa o la montaña, seguro que os sabe mucho mejor.

Si lo planteas como un bufé, donde cada uno se sirve, será mucho más fácil la tarea, sobre todo si sois muchos. Hoy día puedes encontrar muchos vasitos, platos, cuencos, individuales y desechables en muchos supermercados: hay algunos muy bonitos y tienen un precio más que razonable. Yo los prefiero si somos muchos, porque permite que cada uno se sirva y puedes recoger después de la fiesta mucho más rápidamente.  

Para empezar, algo de picoteo que acompañe la primera cerveza, como unas almendras fritas, unos garbanzos especiadosun dip de berenjena asada o un dip de aguacate.









Puedes comenzar la comida/cena con una sopa fría. La más típica es el gazpacho. Si la presentas en una jarra, permitirás que todos se sirvan. Recuerda que lo puedes acompañar con trocitos de verduras o taquitos de jamón.


Los pastelitos salados de hojaldre son muy resultones. Aquí te traigo dos: uno con zarangollo (un revuelto de calabacín y huevo típico de Murcia) y otro de pollo y queso Brie. Puedes colocarlos en unas bandejas.


Las ensaladas siempre empiezan y/o acompañan bien cualquier comida. Una opción fresquita y que puedes hacer con antelación es una ensaladilla de marisco, conservada en el frigorífico y tapada con papel film hasta el momento de servir, seguro que no defrauda. Puedes hacer una fuente grande, bien bonita, y que cada uno se sirva al gusto.

         

Un indispensable en nuestras cocinas es la tortilla de patatas. A mí me gusta mucho más con cebolla, pero siempre puedes preparar dos, una con y otra sin, y así tienes la seguridad de que todos saldrán contentos. Si las presentas cortadas en cuadraditos de ración y pinchados con un palillo, facilitarás la tarea a los comensales.




Una empanada es otra buena opción. Se puede tener hecha incluso el día anterior, y no conozco a nadie que diga que no a un trocito. Aquí os propongo mi empanada murciana, que cortada igual que la tortilla permite que cada uno tome lo que quiera (o bien puedes hacerlas individuales, y entonces problema resuelto).


Y de postre, ¿qué tal un poco de queso con fruta? Puedes jugar con los colores de la fruta de temporada y presentar un bonito plato de fruta ya limpia y cortada, y añadir unos frutos secos y unas frutas secas, y unos trocitos de queso con unos panecillos dulces. Variedad de gustos. 


¿O prefieres un helado? Es el único plato que te propongo que debe ser servido al momento, pero estamos al final de la celebración y la familia y amigos siempre merecen un último esfuerzo, ¿no creéis? 


¡Buen provecho! ¡Que disfrutéis!


miércoles, 3 de julio de 2013

Hojaldritos de pollo y queso Brie

Unos hojaldritos salados que nos valen como aperitivo, como merienda, como uno de los platos de una cena de picoteo... en fin, eso lo decides tú. Igual que decidirás si los quieres comer calentitos o esperar a que enfríen: están ricos de las dos maneras.


Ingredientes:
1 lámina de hojaldre congelada
1 pechuga de pollo
1 cuña de queso Brie
2 dientes de ajo
1 cucharadita de aceite de oliva
Sal
1 yema de huevo batida (para pintar)

Preparación:
Saca el hojaldre para que descongele. Si es refrigerado, manténlo en el frigorífico.

Trocea muy pequeñita la pechuga de pollo y pica los ajos. Pon el aceite en una sartén, saltea los ajos y el pollo con una pizca de sal y reserva hasta que enfríe. 

Trocea el queso. Precalienta el horno a 200 grados.

Corta tu hojaldre en cuadrados. Coloca en el centro de cada uno una cucharada de la mezcla de pollo y unos cuadraditos de queso. 


Dales la forma que quieras a cada hojaldrito y colócalos en una bandeja con papel de hornear. Píntalos con una yema de huevo batida y hornea a 200 grados durante 15-18 minutos. Déjalos enfriar sobre una rejilla.


Consejos:
- El relleno debe estar frío antes de colocarlo en el hojaldre.
- El tiempo de horneado es orientativo: vigila tu horno mientras se hacen los hojaldres.