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miércoles, 27 de noviembre de 2013

Lomo de cerdo a la naranja

Todos sabemos que al cerdo le van las frutas. Muchas veces hago el lomo de cerdo asado con frutos secos y pasas, pero hoy he querido darle un toque diferente con la naranja. Se hace prácticamente solo, es lo bueno que tienen los asados, y con un poquito de mimo en la salsa nos quedará un plato de lujo. No me diréis que no suena bien… :-)


Ingredientes: (para 4 personas)
1 pieza de 500 gr. de lomo de cerdo
4 naranjas
1/2 vaso de licor de naranja
1/2 vaso de agua
2 cucharadas de azúcar moreno
2 dientes de ajo
1 hoja de laurel
1 cucharada de aceite de oliva
Sal
Pimienta
Miel
Arroz blanco para acompañar

Preparación:
Precalienta el horno a 180ºC. 

Salpimienta el lomo y disponlo en una fuente apta para horno. Exprime el zumo de 3 naranjas y corta la cuarta naranja en láminas. Agrega el zumo y el licor de naranja al lomo y coloca las rodajas de naranja alrededor. Rocía el lomo con miel e introduce al horno durante 20 minutos.


Pasado ese tiempo, dale la vuelta al lomo, rocíalo con la salsa de naranja y con otro chorrito de miel y deja hornear durante 15 minutos más. 

Pon el lomo en una tabla para poder cortarlo con un buen cuchillo en filetes. 

 

Pon una cucharada de aceite de oliva en una sartén y sofríe los dientes de ajo pelados y enteros y la hoja de laurel. Añade la salsa de naranja que queda en la fuente de horno, el agua y el azúcar moreno y deja reducir a fuego bajo durante un par de minutos. Ya tienes lista tu salsa.

Sirve el lomo acompañado de arroz blanco y regado con la salsa de naranja.


Consejos:
- Puedes tomarlo caliente o frío. Esto te permitirá prepararlo con antelación, cortar el lomo una vez frío (lo que te resultará más fácil) y servirlo en una fuente con su salsa a modo de fiambre. Puede solucionarte el plato principal en una comida/cena con muchos invitados.
- El tiempo de horno es orientativo, pero recuerda que no queremos que el lomo quede seco. 


miércoles, 26 de junio de 2013

Canelones de pollo y paté

Estos canelones siguen la receta que mis padres han hecho siempre en mi casa, como aprovechamiento de la carne del cocido. Si un día había cocido para comer, al día siguiente tocaban canelones. Yo he aprovechado un muslo y contramuslo de pollo que me sobró de un asado. ¡A por la receta!


Ingredientes: (para dos personas)
1 muslo y contramuslo de pollo asado/cocido
Un poquito del caldo del asado/cocido (si no tienes, puedes usar leche)
1 lata de paté de hígado de cerdo
8/10 láminas de canelones
30 gr. de mantequilla
1 cucharada de harina 
1/2 litro de leche
Sal 
Nuez moscada
Queso rallado para gratinar (opcional)

Preparación:
Limpia la carne de huesos y desmígala. Tritúrala junto con el paté,  con ayuda de una batidora. Este será el relleno para los canelones. Si ves que la masa queda muy pesada, aligérala con un poco del caldo o con un poco de leche. Reserva.

Vamos a hacer la bechamel. En un cazo antiadherente pon la mantequilla en trozos y lleva al fuego hasta que se derrita pero sin que coja color. Añade ahora la harina y cocínala en la mantequilla sin dejar de remover. Incorpora poco a poco la leche, mezclando continuamente con unas varillas, a fuego medio, y añade sal y nuez moscada rallada al gusto. Cocina durante 10 minutos y reserva.


Cuece las láminas de pasta en abundante agua salada. Cuando lo hagas, introdúcelas una a una para que no se peguen entre sí. Escúrrelas bien y colócalas sobre un paño limpio. Pon una cucharada del relleno y enrolla los canelones.


Pon una cucharada de bechamel en el fondo de la fuente que vayas a usar para disponer los canelones, y colócalos. Baña con la bechamel restante y ralla queso para gratinarlos después. Hasta este paso puedes tenerlo hecho con antelación y conservarlos en el frigorífico (o incluso congelarlos).


Gratina en el horno y sirve.


 Consejos:
- Como es un plato laborioso, puedes hacer más cantidad y congelar. Recuerda entonces congelarlos en un recipiente apto para horno.
- La bechamel saldrá sin grumos si incorporas la leche poco a poco sin dejar de remover con las varillas. Te puede ayudar incorporar la leche caliente.

miércoles, 19 de junio de 2013

Solomillo de ternera con melón

Un rico solomillo de ternera acompañado de una salsa de cebolla y puerro y de unas bolitas de melón a la plancha. No te podrás resistir...


 
Ingredientes: (para 2 personas)
2 solomillos de ternera
1/2 melón 
1/2 cebolla
1 puerro
15 gr. mantequilla
1/2 vaso de vino tinto
1/2 vaso de leche
Sal 
Escamas de sal
Pimienta
Aceite de oliva

Preparación:
Comencemos por preparar la salsa que acompañará al solomillo. Mientras, saca el solomillo del frigorífico, pues se cocina mejor si está atemperado.

Pela la cebolla y el puerro y trocéalos. Pon la mantequilla en un cazo y sofríe la cebolla y el puerro con una pizca de sal, a fuego lento. Añade el vino y deja reducir. Cuando no quede vino, añade la leche y cocina durante unos 5 minutos más. Tritura con una batidora y rectifica de sal. Pasa por un colador para que la salsa quede más fina y reserva.


Precalienta el horno a 150 grados. Pon unas gotas de aceite de oliva en una sartén y marca los solomillos (sin sal, para que no pierdan los jugos) e introdúcelos en el horno durante 5 minutos (así la carne quedará al punto; si te gustan más hechos, necesitarás más tiempo de horneado)

Mientras se cocina la carne, haz las bolitas de melón en la misma sartén dinde marcaste los solomillos. 

Emplata los solomillos con un poco de la salsa y con las bolitas de melón. Pon escamas de sal sobre la carne.


Consejos:
- La salsa la hice con leche, pero con nata líquida ligará antes (aunque también añadirás más calorías)

jueves, 13 de junio de 2013

Albóndigas en salsa

Aunque ya hay otra receta de albóndigas en salsa en el blog, esta es sin duda la salsa definitiva. Buscaba el sabor de las albóndigas en conserva (que a mis hermanos y a mí nos ha gustado tanto desde pequeños) y aquí está... 


Ingredientes: (para 18 albóndigas)
Para las albóndigas:
300 gr. de carne de ternera picada
1 huevo
2 rebanadas de pan del día anterior
Una taza de leche
1 diente de ajo
Sal
Pimienta negra
Harina para rebozar

Para la salsa:
1 puerro
1 cebolla mediana
1 tomate
1 diente de ajo
1 vaso de vino blanco
300 gr. guisantes 
1 cucharadita de azúcar
Sal
Aceite de oliva


Preparación:
Comencemos con las albóndigas. Pon el pan duro a remojar en la leche. En un bol grande coloca la carne picada e incorpora una pizca de sal y de pimienta negra molida, el huevo (sin cáscara, ¡jeje!), el diente de ajo pelado y muy picado, y el pan escurrido después de haber estado a remojo durante unos minutos. Mezcla bien esta masa y una vez los ingredientes estén integrados, haz bolitas. Reboza las bolitas en harina y reserva.

Pela la cebolla, el tomate y el puerro y pícalos, teniéndolos así listos para hacer la salsa. 

Pon aceite de oliva en una cazuela y fríe las albóndigas, retirando el exceso de harina que puedan tener. Sácalas a un plato con papel absorbente y resérvalas. 

En esa misma cazuela, sofríe las verduras (cebolla, puerro, ajo y tomate) con una pizca de sal y la cucharadita de azúcar. Incorpora los guisantes y deja un par de minutos. Echa ahora las albóndigas y el vino y deja reducir, mientras mueves la cazuela. Cubre con agua, añade una pizca más de sal y hierve durante 30 minutos a fuego medio-bajo. Sírvelas calientes.


Consejos:
- Si te queda mucho aceite en la cazuela tras freír las albóndigas, retira el sobrante antes de sofreír las verduras para hacer la salsa y evitarás una salsa extremadamente grasienta y difícil de comer. 
- El tiempo de cocción dependerá de lo grandes que hagas las albóndigas, así que controla que estén bien cocinadas.
- Puedes congelarlas una vez cocinadas y frías en un tupper. 
- Las patatas fritas son su mejor guarnición.

lunes, 10 de junio de 2013

Ragú de ternera con penne

Este ragú de ternera está tan rico que tienes que probarlo sí o sí. Acompaña fenomenalmente bien a cualquier pasta, en este caso penne, pero eso ya lo dejo a tu elección. Con este plato comeremos ternera para guisar sin comer un guiso. Le puse mozzarella que fundí en el horno, pero en realidad la salsa no necesita ningún acompañamiento más que un buen tenedor. Hay quien dice que esta es la verdadera salsa para pasta, y no la que se suele hacer con carne picada... y me dirás cuál prefieres.


Ingredientes: (para 4 personas)
400 gr. pasta
350 gr. ternera para guisar
2 zanahorias 
2 dientes de ajo 
1 pimiento rojo
1 cebolla
350 gr. tomate frito
125 ml. agua
1/2 cucharadita de cayena molida
Albahaca fresca
Sal
Aceite de oliva

Preparación:
Pela la cebolla y los ajos y pícalos. Lava las zanahorias y el pimiento rojo y pícalos también.


Sofríe las verduras con una pizca de sal en una cazuela con un chorrito de aceite de oliva. Una vez pochadas las verduras, añade la carne y sofríe por unos minutos con un poco más de sal.


Agrega el tomate frito y medio vaso de agua, junto con la cayena molida, y deja cocinar a fuego medio-bajo durante 30 minutos (o hasta que la carne esté tierna). Cuando la salsa esté lista, echa las hojas de albahaca finamente picada. Retira del fuego y reserva.


Cuece la pasta según las instrucciones del fabricante en abundante agua salada y mezcla con la salsa. Puedes añadir queso y gratinar el plato.

Consejos:
- Si no tienes albahaca fresca, añade una cucharada de albahaca seca en el momento en el que agregas el tomate frito y el agua.
- La cayena es opcional, así como la cantidad que agregues de la misma.
- El tomate frito es mucho mejor casero, pero con uno en conserva el resultado también es muy bueno (como te muestro en la receta de hoy)
- Ya sabes que los platos de pasta son ideales para llevar en el tupper donde tú quieras.

martes, 4 de junio de 2013

Croquetas de pollo

No conozco a nadie que se resista a unas croquetas caseras. Las de hoy son de pollo. Están hechas con una pechuga ya cocida que puse como extra en un caldo de pollo y verduras, así que te valdrá cualquier sobra de pollo de cualquiera de tus guisos. 


Ingredientes:
1 pechuga entera de pollo (ya cocida)
1 cebolla
2 cucharadas de harina
1 vaso de leche
50 gr. de mantequilla
Nuez moscada
Sal
1 huevo
Pan rallado (yo usé panko) 
Aceite para freír

Preparación:
Pica finamente la pechuga ya cocida y reserva. Pela la cebolla y pícala también.

Pon la mantequilla en una sartén honda. Cuando se haya diluído echa la cebolla y póchala con un poco de sal. Cuando esté transparente y blandita, añade el pollo bien desmenuzado y cocina un par de minutos. 

Agrega la harina y cocínala un poco para que pierda su sabor. Añade poco a poco y sin dejar de remover la leche, hasta que quede una bechamel bien espesa. Pon ahora la nuez moscada y una pizca de sal. Deja enfriar esta preparación en una fuente.

Pasadas unas horas, la masa de croquetas estará fría y podremos manipularla. Haz las croquetas con el tamaño y forma que desees y reboza cada una de ellas en huevo batido y en pan rallado. Si ves que tienes demasiadas, es el momento de congelarlas. Yo las guardo en un tupper adaptando su tamaño y forma a la capacidad del recipiente y las tengo listas para consumir cualquier otro día. Recuerda que no tienes que descongelarlas para usarlas: fríelas como las que venden en las grandes superficies, a fuego medio para que no te queden frías por dentro.


Solo te queda freír las croquetas en abundante aceite. Yo suelo poner un diente de ajo en el aceite cuando hago este tipo de frituras: me sirve para ver la temperatura del aceite y para que su sabor no predomine sobre lo que estoy friendo (lo uso también cuando frío los filetes empanados).  Dóralas bien y sírvelas calientes.


Consejos:
- Si la bechamel no es uno de tus fuertes en la cocina, no la hagas junto a la cebolla y el pollo, sino en una cazuela aparte. Añádela después y sigue el proceso. Así evitarás los indeseados grumos.
- Debes dejar enfriar totalmente la mezcla o no podrás manipularla. Conforme vaya enfriando irá solidificando.
- Si la masa te queda un poco blanda, puedes rebozar las croquetas en harina antes del huevo batido y el pan rallado: eso te ayudará a que conserven su forma antes de freírlas.

martes, 28 de mayo de 2013

Pollo con zanahorias al Ras el Hanout

Un plato sencillo y ligero, con el toque distinto de las especias Ras el Hanout , una mezcla de origen marroquí que incluye cardamomo, clavo, canela, comino, pimienta negra... Se usa habitualmente en el cuscús, y hoy nosotros lo usamos en nuestro pollo.


Ingredientes: (para dos personas)
400 gr. de pollo limpio y deshuesado
300 gr. zanahorias baby (o 2 zanahorias grandes)
1 cebolla 
3 dientes de ajo
2 cucharadas de aceite
1/2 vaso de coñac
1 cucharada de Ras el Hanout
Sal
Arroz blanco para acompañar (opcional)

Preparación:
Lava las zanahorias baby, córtales la punta y ponlas a cocer en abudante agua salada durante 10 minutos. Si usas zanahorias grandes, córtalas en rodajas para ponerlas a cocer.

Pela la cebolla y pícala. Haz lo mismo con los ajos.

Pon el aceite en una cazuela y pocha la cebolla y los ajos con una pizca de sal. Añade los trozos de pollo y rehógalos. Pon el coñac y deja hervir un par de minutos. Agrega las especias y las zanahorias escurridas. Echa un buen vaso de agua, tapa la cazuela y deja cocinar a fuego medio durante 10 minutos.

Sirve con arroz hervido.


Consejos:
- Las zanahorias están cocidas 10 minutos solas y otros 10 con el pollo, con el fin de que se ablanden. Si usaras zanahorias en conserva, recuerda que ya están cocidas, así que solo tendrías que añadirlas al guiso.
- Puedes cocinarlo con antelación y guardarlo en la nevera hasta el día siguiente. Es ideal para que lo lleves al trabajo.

lunes, 15 de abril de 2013

Pollo rustido

Este plato es uno de esos tradicionales que pasa de generación en generación. Lo hacía mi abuela, lo hace mi madre, lo hago yo... Es de esos guisos que cunden, muy económico y que se hace con ingredientes que todos tenemos a mano. 


Ingredientes: (para 6 personas)
1 pollo troceado
3 cebollas grandes
2 ramas de canela
1/2 cucharada de nuez moscada molida
Sal
1 copa de vino blanco
Aceite de oliva
Patatas fritas para acompañar 

Preparación:
Pela las cebollas y córtalas en rodajas. En una cazuela baja pon un buen chorro de aceite de oliva. Coloca las láminas de cebolla con una pizca de sal y deja que se poche. Añade entonces sobre la cama de cebolla el pollo, la canela, la nuez moscada y sal. Cubre de agua y deja cocinar el pollo hasta que esté tierno. 

Una vez que el pollo esté blandito, añade el vino blanco y deja reducir la salsa. Sirve caliente con patatas fritas.


Consejos:
- Mejor hacerlo con muslos que con pechuga, que queda más seca.
- Aguanta muy bien de un día para otro, así que es ideal para tupper.
- Nosotros lo comemos con patatas fritas cortadas en cuadritos, pero también le va muy bien un arroz cocido o un cuscús.

viernes, 12 de abril de 2013

Carpaccio de ternera

Esta es la forma en la que comemos el carpaccio de ternera en casa, mi adaptación del plato tradicional italiano.  Te puede servir como entrante en un día especial o como plato único en una cena. No me digas que no te apetece...


Ingredientes: (2 personas)
200 gr. de solomillo de ternera
50 gr. de queso parmesano
2 cucharadas de piñones
50 gr. de ensalada de rúcula
Sal
2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
1 cucharadita de hierbas italianas secas
Unas gotitas de limón

Preparación:
Puedes comprar las láminas de solomillo ya envasadas, o puedes pedirle a tu carnicero que te corte la pieza de solomillo en lonchas finas. Si te decides a hacerlo en casa, el truco para conseguir unas láminas finísimas será congelar ligeramente la pieza de carne; de esta manera la manipulación será mucho más sencilla. Y a partir de ahí, usa un cortafiambres o un buen cuchillo. Eso sí, la congelación no debe ser total o no podrás cortar nada de nada... 

Una vez que el solomillo está en lonchas bien finas lo ponemos en un plato. En el centro colocamos la ensalada de rúcula.

Trocea el parmesano y ponlo encima del solomillo. Añade ahora los piñones.

En un bol coloca el aceite de oliva, una pizca de sal, unas gotas de limón y las hierbas italianas y mezcla bien hasta emulsionar. Agrega este aliño al carpaccio y a disfrutar.


Consejos:
- Te sirve cualquier ensalada de hoja verde, pero la rúcula le va especialmente bien al carpaccio. Puedes ponerla sola o combinada con otras variedades.
- El combinado de hierbas italianas se vende en supermercados, pero si no lo encuentras te diré que está compuesto de albahaca, tomillo y orégano.

lunes, 18 de febrero de 2013

Hamburguesas con cebolla caramelizada

Una idea de aperitivo o de cena rápida que te va a encantar. 


Ingredientes:
250 gr. carne picada de ternera
2 cucharadas de cebolla caramelizada
2 cucharadas de panko (o pan rallado tradicional)
Sal
Pimienta negra
Pan
Mostaza
Tomatitos cherry

Preparación:
Tan fácil como mezclar la carne, la cebolla caramelizada, el panko, y sal y pimienta. Dale forma a tus hanburguesas y hazlas a la plancha.

Yo las he servido sobre rebanadas de chapata, que antes he tostado y a las que he untado mostaza. Sobre la tostada, la hamburguesa coronada con un tomatito. 


Consejos:
-El panko es el pan rallado japonés, diferente al habitual en nuestras cocinas. Son migas de pan secas (y no polvo de pan como estamos acostumbrados). Lo he usado para conseguir un interior de la hamburguesa más ligero y menos compacto que con el pan rallado tradicional . Úsalo en tus rebozados y te sorprenderá la costra crujiente que consigues. 

sábado, 19 de enero de 2013

Asado de pollo con patatas

Los platos tradicionales suelen ser la mejor apuesta. Este es el asado de pollo que hemos comido siempre en  casa, muy fácil de preparar (para principiantes, vamos) y que gusta a todo el mundo. Y además, tiene la ventaja de que puedes dejarlo preparado todo con antelación a falta de hornearlo en la última hora. 


Ingredientes: (por persona)
1 pata de pollo (muslo y contramuslo)
1 patata mediana o 2 pequeñas
1 diente de ajo
1/2 tomate
Piñones
Sal
Pimienta negra
3 cucharadas de vino blanco
3 cucharadas de aceite de oliva
3 cucharadas de agua

Preparación:
Precalienta el horno a 220 grados. 

Pela las patatas y córtalas en rodajas gruesas o en cascos, como prefieras. Pela los ajos y pícalos. Lava los tomates y trocéalos como si fuesen para ensalada (yo esta vez usé tomates cherry, y usé 2 por persona). 

Pon sal en la base de la fuente en la que vayas a preparar el asado. Coloca el pollo y las patatas. Añade más sal y pimienta negra. Coloca los tomates y añade el ajo picado y los piñones. 


Ahora es el turno de los líquidos: el agua, el vino blanco y el aceite.

Baja la temperatura del horno a 180-190 grados e introduce el asado. Hornea en la parte baja del horno durante 45 minutos.


Consejos:
- Cada horno es un mundo, así que comprueba bien que tu asado después de 45 minutos está bien hecho. Si no, déjalo algo más de tiempo.
- Yo prefiero los muslos de pollo porque la pechuga es siempre más seca pero es cuestión de gustos. 
- La cantidad de líquido es orientativa. Puedes ponerle más, y tendrás luego más salsa para acompañar.
- Si no le pones patatas, es una forma muy saludable de comer pollo, diferente a la típica pechuga a la plancha de todas las dietas.

miércoles, 10 de octubre de 2012

Hígado frito con cebolla

Hay mucha gente que oye la palabra "hígado" y sale corriendo... Y yo digo que eso es porque no lo habéis comido así :-)


Ingredientes:
250gr. hígado de cerdo
1 cebolla grande (o 2 medianas)
Aceite de oliva
Sal

Preparación:
Corta el hígado en trozos y reserva. Pela la cebolla y pícala, aunque no muy pequeña.

Pon aceite en una sartén (6 cucharadas) y sofríe la cebolla con un poco de sal. Cuando esté casi pochada, incorpora el hígado y déjalo freír bien, hasta que esté tostado. Acompaña con un buen pan para mojar en ese aceite y sirve caliente o templado, como prefieras.


Consejos:
- Si fríes bastante tiempo el hígado y lo dejas tostado, como te digo, pierde ese sabor tan fuerte que a algunos disgusta.
- Incorporando una buena salsa de tomate frito a este hígado con cebolla, tienes una salsa para macarrones de auténtico lujo.

lunes, 23 de abril de 2012

Estofado de ternera al vino tinto

Este es el estofado de toda la vida en mi casa, así que no esperéis un plato sofisticado, sino uno tradicional con los sabores de siempre. Y como es un plato de toda la vida, utiliza ingredientes básicos en una sencilla preparación, siempre con un resultado espectacular.


Ingredientes: (para 2-3 personas)
300 gr. de ternera para guisar en trozos
2-3 patatas medianas
1 cebolla
5 dientes de ajo
3 hojas de laurel
1 vaso de vino tinto
Aceite de oliva
Sal
Pimienta en grano (opcional)


Preparación:
Pela las patatas y córtalas en gajos. Pela la cebolla y córtala en aros (o más pequeña, según te guste). Haz un corte en los ajos, pero no los peles. Reserva todo.

En una cazuela pon aceite de oliva (aproximadamente 6 cucharadas) y sofríe los ajos, la cebolla y el laurel con un poco de sal.


Añade la carne, las patatas, y la pimienta en grano, y sigue rehogando con otra pizca de sal.


Una vez que la carne haya cambiado su color, incorpora el vaso de vino y deja hervir durante un par de minutos. Agrega un vaso de agua, un poco más de sal y deja cocer a fuego lento hasta que la ternera esté tierna (unas 2 horas en olla tradicional y unos 30 minutos en olla exprés). Sirve caliente.


Consejos:
-Si haces el guiso en olla tradicional, deberás estar atento a la cantidad de líquido que hay durante la cocción y añadir más agua. En la olla exprés apenas se evapora el líquido y con cubrir la carne será más que suficiente.
-Si quieres congelar el estofado, no le pongas patatas. Cuando lo descongeles para consumirlo, fríe unas patatas en cuadraditos y agrégalas al plato.
-Puedes ponerle colorante alimentario para potenciar el color en las patatas y el caldo.

martes, 17 de abril de 2012

Pizza de carne y champiñones (masa de pizza estilo Jamie Oliver)

Esta es, sin duda, la masa de pizza que haré a partir de ahora. Está basada en la receta de Jamie Oliver, aunque con una variación, ya que la original lleva sémola de trigo y yo no le puse. Anímate a hacerla y ponle encima tus ingredientes favoritos.



Ingredientes:
Para la masa:
170 ml. de agua tibia
4 gr. levadura seca de panadero
1/2 cucharadita de azúcar moreno
1 cucharadita de sal
15 ml. aceite de oliva
200 gr. harina de fuerza
50 gr. harina normal

Para el relleno:
Salsa de tomate
Queso gouda en lonchas
Jamón cocido
Carne picada 
Cebolla
Champiñones
Orégano
Aceite de oliva aromatizado a la guindilla

Preparación:
Yo hice la masa en la Kitchen Aid, que facilita mucho el trabajo en estos casos. Nada más complicado que poner los ingredientes en el bol y amasar con el gancho a velocidad 3 durante unos 3 minutos. Si no dispones de robot de cocina, mezcla primero los ingredientes secos y añade después los líquidos y amasa hasta conseguir una masa uniforme.

Tapa la masa con papel film y deja reposar una hora. Tras ese tiempo, la masa habrá crecido. Enciende entonces el horno a 220ºC para que vaya tomando temperatura.

Amasa para eliminar el aire de la masa y extiéndela. Hazla lo más fina que puedas, ya que luego en el horno subirá un poquito. Colócala en la bandeja de horno donde antes hayas colocado papel de hornear.

Pon sobre la masa la salsa de tomate y el queso en lonchas. Entonces añade la cebolla y la carne picada (estos dos ingredientes puedes pocharlos antes de colocarlos en la pizza), los champiñones en rodajas y el jamón en trocitos.

Hornea a 220ºC durante 20 minutos.

Cuando saques la pizza del horno, pon orégano seco y rocía con aceite picante de guindilla. Sirve caliente.

Consejos:
- Si decides pochar antes la cebolla y la carne picada, hazlo con el mínimo aceite y asegúrate de escurrir bien los ingredientes antes de ponerlos en la pizza.
- La receta original lleva sémola de trigo duro, exactamente la cantidad que yo he puesto de harina normal. 
- El aceite picante va muy bien en las pizzas. Solo tienes que poner en una botella aceite de oliva y añadirle unas guindillas (e incluso unos ajos). Después de unos días, ya tendrás tu aceite aromatizado, y conforme vaya pasando el tiempo, más picante. 

jueves, 3 de noviembre de 2011

Solomillo relleno de jamón y queso con salsa de almendras (paso a paso)

Hay nombres de platos que asustan a los que no se atreven a entrar a la cocina, y a veces están perdiendo la oportunidad de hacer algo realmente fácil pero espectacular. Este post es para ellos, para que pierdan el miedo a hacer algo más y puedan obtener un resultado como este. Los ingredientes están pensados para una sola persona (y así solo hay que multiplicar por el número de comensales y no es necesario sacar la calculadora...) e intentaré explicar la preparación lo más detalladamente posible.

Ingredientes:
1 solomillo de cerdo
1 loncha de jamón de york (fina y de buena calidad, sin grasas)
1 loncha de queso (que funda bien)
Sal
Pimienta negra
2 cucharadas de aceite de oliva
2 dientes de ajo
50 gr. de almendra cruda
1/2 vaso de vino blanco
1/2 vaso de agua

Preparación:
Coge una tabla de cortar y un buen cuchillo: vamos a abrir el solomillo. Esta operación la puede realizar tu carnicero, pero si te atreves, es fácil y podrás presumir de haber hecho tú solito la preparación completa.

Pon el solomillo vertical a ti en la tabla. Imagina una línea que divide la pieza de carne en tres fragmentos, más o menos de igual grosor (a lo largo, no a lo ancho). Mete el cuchillo acostado y por la derecha, aproximadamente a un tercio del total por arriba y corta sin llegar al final de la pieza de carne. Despliega ese nuevo filete.

Ahora tendrás dos tercios del solomillo original a tu derecha y a la izquierda, desplegado, el otro tercio que has cortado pero que no has separado de la pieza de carne. En la unión de esa parte más fina que acabas de cortar y la pieza completa (la izquierda del solomillo original), mete el cuchillo acostado en dirección a la derecha, cortando esa pieza del mismo modo que lo has hecho antes, en lo que serían los dos tercios restantes. No cortes hasta el final. Si despliegas de nuevo la parte recién cortada, tu solomillo se habrá dividido en tres partes a lo largo, convirtiéndose en una pieza de carne más fina y más ancha que la que tenías originalmente.

Pon sal y pimienta negra. Extiende sobre la carne una loncha de jamón de york y otra de queso, de este modo.
Dobla la parte más estrecha del solomillo hacia dentro. Enrolla la carne intentando guardar la forma original del solomillo.

Coge una cuerda de cocina. Vamos a atar la pieza de carne, para que en su cocción no pierda la forma. Mete el hilo por debajo del solomillo y a lo largo, y dale una vuelta completa a la carne. Después, dale vueltas al hilo a lo ancho, desde un extremo hasta el otro y cuando acabes, ata con un nudo. Ya está listo para empezar a cocinar.

Pela los ajos. Pon en una cazuela dos cucharadas de aceite de oliva y cuando esté caliente, sofríe los ajos y las almendras. Ambos ingredientes se cocinan muy rápido y darán mal sabor a la salsa si se queman, así que asegúrate de que el fuego no está muy alto. Una vez dorados los ajos y las almendras, sácalos de la cazuela y ponlos en un mortero. Pícalos.

En la misma cazuela vamos a sofreir el solomillo. Lo tendremos aproximadamente un par de minutos por cada lado, hasta que la carne cambie de color.

Será entonces cuando añadamos el majado de ajos y almendras, el vino blanco y el agua. Baja el fuego y deja cocinar durante 15 minutos.


Una vez listo, retira del fuego y saca el solomillo de nuevo a la tabla. Con ayuda de unas tijeras, retira la cuerda con que lo ataste, y corta en porciones. Coloca en un plato y baña con la salsa. Unas patatas le pueden venir bien como acompañamiento. Y no olvides el pan, que esta salsa lo agradece.

¡Buen provecho!