
Tenía ganas de intentar hacer un pastel de zanahoria, y la verdad es que ha quedado muy suave y esponjoso. La
receta está adaptada de una de Jamie Oliver: he utilizado la mitad de las cantidades que indica (para que no saliera un pastel muy grande) y he cambiado la crema de mascarpone por una glasa.
Ingredientes:
125 gr. de mantequilla sin sal
125 gr. de azúcar moreno (yo le puse blanco)
3 huevos
1 naranja mediana
90 gr. harina
1 cucharadita de levadura en polvo
1 cucharadita de canela en polvo
50 gr. nueces
125 gr. de zanahorias
Una pizca de sal
Un sobre de glasa preparado (yo utilicé de la marca
Dr. Oetker)
Preparación:
Precalienta el horno a 180º. Lava y ralla las zanahorias. Separa las claras de las yemas de los huevos. Ralla la piel de la naranja y exprime el zumo.
Mezcla la mantequilla (mejor si la tienes un rato a temperatura ambiente) con el azúcar. Añade las yemas una a una mientras sigues batiendo y la ralladura y el zumo de naranja. Tamiza la harina y la levadura y añádelas a la masa. Por último, agrega las zanahorias ralladas, las nueces en trocitos y la canela.
Pon una pizca de sal a las claras de huevo y móntalas a punto de nieve. Mezcla con movimientos envolventes para que las claras no se bajen junto con la mezcla anterior.
Engrasa un molde apto para horno, echa la masa y hornea aproximadamente 45 minutos. Comprueba que el pastel está hecho cuando introduzcas un palillo en él y salga completamente limpio. Deja enfriar.
Calienta la glasa preparada según las instrucciones del envase y derrama por encima del pastel, una vez sacado del molde. Enfría antes de comer.